Cueva de Diablozulo

DIFICULTAD: Fácil

IDA Y VUELTA:2 horas.

DESNIVEL: 100 m.

DISTANCIA: 2 km.

TRACK GPS

"Pienso que todos estamos ciegos, ciegos que pueden ver pero que no miran."

José Saramago

Septiembre 2010

Hemos atravesado el portal hacia las profundidades tenebrosas del otro mundo. Hemos traspasado la frontera que separa el día de la noche. Nos hemos adentrado en las entrañas secretas y ocultas de este laberinto subterráneo en un viaje a lo desconocido, una aventura en bóvedas profundas y oscuras adornadas de siniestras figuras de piedra derretida.(Germatore)

Interior de Diablozulo

El recorrido de hoy es una excursión hasta la cueva de Diablozulo en Guerendiain. Guerendiain es un pequeño y pintoresco pueblo cercano a Iruña, situado en las faldas de la sierra de Alaitz. Entrar en una cueva siempre supone disfrutar del pequeño riesgo que acompaña a la aventura, en este caso la dificultad es mínima, aunque deberemos equiparnos adecuadamente con linternas, agua y ropa vieja para el barro y la suciedad de la cueva.

Galerías subterraneas

Nos acercamos hasta Guerendiain, bien por la carretera de Tafalla y a mano izquierda o bien por la carretera a Monreal y a mano derecha. Al llegar al pueblo nos reciben con una talla de madera tipo oeste americano.

Entrada a Guerendiain.

Subimos hasta las casas y dejamos el coche en el centro de este pueblo diminuto. A mano derecha hay una pista que se dirige a la cantera pasando una barrera, la seguimos y llegaremos en poco tiempo hasta la cantera.

Atravesamos el pueblo hasta encontrar esta valla, donde comienza el camino.

Seguimos por la pista y tras pasar al lado de una edificación la abandonamos y tomamos un camino a la izquierda.

Abandonamos la pista y cogemos este camino.

El camino se estrecha y se introduce en un bosque bajo, seguimos el sendero principal.

Seguimos el sendero

Debemos estar atentos a los hitos de piedras porque hay algún desvío, pero el trayecto es corto y muchas veces se juntan los caminos nuevamente.

Nos guiamos por los hitos de piedras, aquí seguimos por la derecha.

La senda asciende ahora inmersa en un túnel de floresta que se cierra sobre nosotros. El suelo es de grava lo que facilita la subida. A unos quince o veinte minutos desde la cantera encontramos la boca de la cueva.

Entrada a la cueva.

Los moradores de la gruta salen a recibirnos pero alguno de ellos prefiere seguir durmiendo.

Murciélago.

La cueva tiene dos trayectorias, nosotros seguimos la de la izquierda.

Seguimos a la izquierda.

El proceso de sedimentación continua, formando nuevas estalactitas, de diferentes formas y tamaños.

Estalactita

La unión con las estalagmitas del suelo da forma a columnas que parecen chorros de piedra fundida.

Nos desplazamos por galerías que se estrechan y desembocamos en bóvedas adornadas con burbujas de piedra líquida.

Avanzamos por este túnel de roca de diferentes colores, maravillados con este extraño mundo subterráneo.

Nos acercamos de nuevo a la salida y comenzamos a oír de nuevo el rumor de la mañana, la luz inunda el bosque y respiramos una atmósfera limpia que arrastra olor a tomillo, musgo y barro del bosque que nos rodea.

Salida de la cueva.

POR : GERMATORE

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