Etxarri Aranatz

(El roble milenario)

Este árbol fué partido en dos por un rayo en mayo de 2012.

DIFICULTAD: Paseo

IDA Y VUELTA: 1 hora

DESNIVEL: 50 m.

DISTANCIA: 5 km.

TRACK GPS

Como no me preocupó nacer, no me preocupa morir.

Da vinci.

junio 2010

Amanece y bajo el cielo azul claro, con pinceladas de nubes violeta, descansa el valle dormido, arropado en una gasa de bruma. Me interno de nuevo en el bosque, me atrae. Es un cambio brusco, como si entrara en una casa. El bosque es increiblemente antiguo y los robles desplegan sus ramas con tal amplitud, que apenas puede verse el cielo. Este lugar tiene una cualidad extraña y secreta, parece mágico. Los árboles me hablan, sus voces son susurros que emiten las hojas al agitarse con el viento. Me acerco de nuevo a él, es fuerte, imponente y antiguo...muy antiguo.(Germatore)

Roble centenario en el bosque de Etxarri.

El recorrido de hoy discurre por uno de los bosques de robles mejor conservados de Navarra. Nos acercamos hasta Etxarri Aranatz y atravesamos el pueblo por su calle principal, pasamos por la plaza y salimos por la carretera dirección a Beasain. Cruzamos por el puente sobre el rio Burunda y sobrepasamos el ferrocarril para llegar a una pequeña rotonda que nos conduce hacia el camping del pueblo. Fuera del camping hay un aparcamiento y hay comienza este recorrido.

Dejamos el coche junto al camping.

Hay varias rutas que parten de este punto, salimos por la pista y cuando se divide en dos, tomamos la de la izquierda que discurre al al lado de la valla que rodea este maravilloso camping inmerso en el bosque, entre robles gigantes.

Tomamos la pista de la izquierda.

Avanzamos por la pista, disfrutando de los impresionantes robles, nos resulta imposible reflejar su magnitud en una imagen.

Caminamos entre grandes robles.

Cuando la pista esta a la par del final del camping, cruza por encima de un riachuelo y unos metros mas adelante hay un desvío a la derecha. Hay a lo largo de unos 100 metros algunos desvíos más que nos llevan al mismo punto, cogemos el primero que nos conduce hasta un cartel del sendero local 135, de marcas verdes y blancas que nos serviran de referencia.

Seguimos este cartel .

Entramos en el corazón de este bosque espectacular, los arboles retuercen sus ramas gigantes y simulan seres mitológicos de otras épocas.

Cualquiera de estos árboles puede ser el temido Basajaun.

El camino es agradable y silencioso, roto tan solo, por el canto de los pájaros.Llegamos a un nuevo cruce y de nuevo seguimos por el s.l. 135.

Ta segui.

Seguimos las marcas verdes y blancas.

La senda llega a un punto en que se divide en dos, tomamos el camino de la izquierda y unos metros mas adelante, en un punto poco definido, seguimos una pequeña senda a la izquierda.

En este punto nos desviamos a la izquierda.

El camino discurre sumergido en un manto de helechos.

Avanzamos por el helechal.

Salimos a un claro donde hay una pequeña borda, refugio para animales y nido de garrapatas.

Seguimos las marcas.

En una hondonada se asentaba, desde hace más de mil años, uno de los árboles más importantes y antiguos de Navarra. Hoy partido en dos por un rayo desde mayo de 2012.

Antigua foto del roble milenario.

Cerca de este gran árbol encontramos a otros de su especie.

Se han llevado un trozo para una puerta.

Otro gigante de madera.

Vegetación omnipresente.

De regreso no podemos evitar contemplar la imponente estampa de San Donato.

San Donato.

POR : GERMATORE Y JUANITIKO

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