Aizkolegui (830m.)

DIFICULTAD: Larga duración

IDA Y VUELTA:6 horas y media.(BTT 3h.)

DESNIVEL: 677 m.

DISTANCIA: 22 Km.

Un día más me quedaré sentado aquí

en la penumbra de un jardín tan extraño.

Soy metálico

en un jardín botánico.

Radio Futura

Julio 2010

Todo estaba intacto. Aquel lugar era especial y distinguido, elegante y misterioso…el jardín botánico, la increíble colección de árboles traídos de todo el mundo, el coqueto paseo que se internaba en el exuberante bosque que rodeaba el palacio…

Habían construido otro palacete en el punto más alto de una montaña y desde él se divisaba el mar y otros montes cercanos que luchaban unos con otros por ser más altos, soldados de un mismo ejército, guardianes del mismo valle: Bertizarana. (Germatore)

Bertizarana bajo la niebla desde el palacio de Aizkolegui

En el recorrido de hoy ascenderemos a uno de los miradores más hermosos de Navarra: el palacio de Aizkolegui. Este palacete está en la cima del monte que lleva el mismo nombre. Rodeado de bosque, este lugar con aspecto de casa encantada, es el capricho de dos personas que en 1949 decidieron donar a toda Navarra esta gran finca y en su nombre, a la Diputación Foral, bajo la exigencia de conservarla sin variar sus características. Esta finca debe su nombre a su primer dueño conocido: Miguel de Bértiz. En 1984 el Señorío de Bértiz fue declarado Parque Natural.

centro de interpretación junto al jardín botánico.

Nos desplazamos hasta Oronoz Mugaire, al llegar al pueblo nos desviamos a la izquierda siguiendo la dirección a Irún. Inmediatamente después de pasar la gasolinera y a la salida del pueblo veremos un cartel que nos indica la inclusión en el parque a mano derecha. Avanzamos por la estrecha carretera y nos introducimos en el parking que da acceso al antiguo palacio y al jardín botánico. Al final de este parking hay una campa de césped y después un merendero con barbacoa, junto al merendero una pequeña caseta de información y el comienzo de la pista que sube hasta Aizkolegui.

Eucalyptus junto al parking

Comenzamos este camino recorriendo dos o tres kilómetros muy recomendables aunque no se quiera subir los 11 kilómetros que nos separan de la cima. Este tramo es relajante, sereno, apacible, ideal para dar una vuelta por la naturaleza, sin ningún tipo de dificultad.

El principio del paseo es placentero

Seguiremos por la pista principal guiándonos por los carteles indicativos. El sol comienza a despertar y se asoma somnoliento entre las ramas de este espeso bosque, buscando huecos entre las ramas y un vaho espeso de humedad que cubre el valle dormido.

Hayedos bajo la niebla

Seguimos sin pérdida por la pista ascendiendo por un bosque de hayas.

Seguimos subiendo

Al ir ascendiendo, dejamos atrás y debajo la niebla, el sol comienza a calentar y los pájaros empiezan a despertar.

El sol inunda el bosque

El camino continúa inmerso en una galería verde, en el cielo azul la luna se resiste a acostarse.

la luna perdida en el cielo azul

No dejamos de maravillarnos con esta vegetación de montaña cercana al mar.

Un rincón del bosque

Nos acercamos a la cima y ya podemos observar Aralar, Mendaur, Saioa etc.

Comienzan a verse los montes en el horizonte

El tramo final del recorrido es entre pinos.

Se acerca el final

Ultima cuesta en el extremo norte del palacete, desde la que se ve la costa Labortana.

La última cuesta

La vista desde la cima es realmente increíble, la vida en este lugar debía ser verdaderamente relajada.

Vistas desde Aizkolegui

Nos colamos en el interior del palacio semiderruido.

Palacio de Aizkolegui

POR: GERMATORE

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