Txaruta (1088 m.)

DIFICULTAD: fácil

IDA Y VUELTA: 3 horas

DESNIVEL: 256 m.

DISTANCIA: 11 km.

TRACK GPS

La vida no consiste en esperar a que pase la tormenta, sino en aprender a bailar bajo la lluvia.

Junio 2010

Días de lluvia. Me gusta internarme en los bosques húmedos de la montaña, saborear la fragancia de la tierra mojada, llenar mis botas de barro. Las frondosas hayas oscurecen sus troncos con el agua, donde el musgo verde de su cara norte, derrocha su verdor. Bajo las ramas desplegadas, camino por colchones de hojas, mi sudor se mezcla con el agua tibia de la lluvia de primavera y al salir al claro, las nubes atrapadas en los árboles, se elevan hacia el cielo como fantasmas de humo. Arriba, en las montañas onduladas de La Ulzama, tapizadas con una alfombra verde y mullida, me siento libre otra vez. (Germatore)

Ulzama.

El recorrido de hoy nos trasporta hasta un valle muy verde y muy cercano a la ciudad. El valle de La Ulzama, suave, frondoso y ondulado, parace sacado de la paleta de un pintor. Sus praderas y montañas nos trasmiten una paz de otro tiempo. Subimos a Velate por la antigua carretera, pasamos las ventas de la Ulzama y más arriba traspasamos un primer parking a mano derecha, seguimos por la carretera hasta llegar al aparcamiento de venta-quemada y es en este punto donde comienza el camino.

Dejamos el coche en Venta-Quemada.

Un cartel indicativo nos señala la dirección de la vuelta de Velate, lo seguimos.

Seguimos este cartel.

Descendemos por una vieja carretera, muy deteriorada, y dejamos atrás la venta quemada.

Caminamos por esta vieja carretera.

El camino se divide en dos y nosotros seguimos por la derecha dando la vuelta de Velate.

Seguimos dando la vuelta a Velate.

Avanzamos por los pastos verdes, los helechales y comenzamos a internarnos en la masa boscosa, en un nuevo cruze de caminos seguimos de frente.

Aquí seguimos recto.

El bosque se va espesando, los pastos van quedando abajo y seguimos navegando entre las olas de este verde mar.

Hayedo.

Nos sumergimos en las profundidades de este bosque.

El camino avanza por el corazón del bosque.

Al llegar a una curva hay un desvío, nosotros seguimos a la izquierda para salir a las praderas altas.

Giramos a la izquierda.

El camino discurre ahora entre estas praderas, con ganado pastando y en días despejados disfrutamos de toda al belleza de la Ulzama.

El camino por los pastos.

Llegamos hasta una valla, la cruzamos y seguimos de frente para ingresar de nuevo entre árboles.

Cruzamos la valla y seguimos de frente.

Tras pasar al lado de una borda el camino tiene un desvío a la derecha lo tomamos.

Tomamos este desvío a la derecha, hacia el bosquecillo.

De nuevo salimos a la zona despejada donde la luz se derrama por el valle.

Último tramo.

Al salir al claro vemos la cima del Txaruta, un menhir y bajo nosotros se extiende la gran masa forestal de Velate.

Menhir, tras el, el Txaruta.

Abandonamos el camino para ascender hasta la cima, erguida frente a nosotros.

Txaruta.

El último tramo como es habitual requiere un pequeño esfuerzo para alcanzar la cumbre.

Buzón en la cima.

POR : GERMATORE

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