Santuario de Etxauri
Callejón de las trampas
DIFICULTAD: Zona abrupta, no ir con niños
IDA Y VUELTA: 2 horas
DESNIVEL: 200 m.
DISTANCIA: 4, 13 km.
TRACK GPS 
"No es indicio de salud estar bien adaptado a una sociedad
profundamente enferma "
Jiddu krishnamurti .
Enero 2026
Llegamos al callejón de las trampas, que discurría escondido entre las colosales paredes desgarradas de la sierra de Sarbil. Nos introdujimos por una grieta oculta entre la maleza, un estrecho pasadizo tan antiguo como la tierra que pisa tus botas. Llegamos al balcón de los lirios, donde un altar prehistórico nos contemplaba, como un secreto enterrado en las arenas del tiempo. Un lugar íntimo, mágico y ancestral, donde los antiguos llevaron a sus seres queridos para que los buitres los transportaran al otro mundo cabalgando en sus alas, o el humo los elevara hasta los dominios de ilargi. Ese nombre, “Ilargi”, una de las palabras más hermosas del euskera. La luz de los muertos, la luna. (Germatore)

Santuario de Etxauri "Vuela y deja volar."
Hoy junto con unos amigos, vamos a recorrer un tramo de la zona de escalada de Sarbil o Cabezón de Etxauri. Esta zona es abrupta y escarpada y no es recomendable para ir con niños. Vamos a conocer un santuario prehistórico de la edad del hierro, y algunas de las paredes donde están instaladas vías de escalada conocidas por escaladores de todo el planeta. También caminaremos por el sendero que discurre en el callejón de las trampas, un lugar que no dejará a nadie indiferente. Esta ruta se la agradezco a mi amigo Dani Sanz, que nos la ha enseñado y nos ha ilustrado con las historias que surgen de este lugar misterioso, mágico, ancestral y salvaje.

Caminando por una cresta de Etxauri.

Vistas desde el balcón de los lirios.

Mi amigo Dani en el balcón de los lirios.
Dejamos el coche en el primer aparcamiento de la carretera que asciende de Etxauri hacia el puerto homónimo. Enfrente sale un camino que debemos seguir.

Aparcamos junto a la carretera.

Y comenzamos a caminar.
Nos internamos en el bosque y seguimos unas marcas amarillas que ascienden hacia las paredes de esta montaña.

Ascendemos por el sendero.

Siguiendo las marcas amarillas.
Veremos una formación denominada “la mano”, que semeja un puño cerrado, nos encontramos bajo las paredes del “Cervinico”, en honor al monte Cervino. Seguimos por el sendero escoltados por la “pared de boj”.

Ya vemos "la Mano."

Entre las rocas los buitres en sus nidos.

Vamos ganando altura.

Avanzando por el sendero.
Llegamos a un estrecho pasadizo entre moles rocosas, nos acercamos al “callejón de las trampas”, pero antes de avanzar poe este paraje, buscamos una estrecha rendija en una pared junto al camino que tenemos que atravesar para buscar el yacimiento arqueológico.

Continuamos por la senda entre paredes.

Por estrechos callejones.

Hasta llegar a esta grieta cerca del sendero.
Atravesamos esta grieta natural que antiguamente tuvo puertas, ya que quedan las marcas de los goznes labradas en la roca, tanto a la entrada, como a la salida.

Atravesamos este paso.

Veremos las marcas de antiguos goznes para puertas.
Una vez atravesada esta grieta, ascendemos por unos escalones labrados en la roca para acceder al balcón de los lirios, donde se sitúa, en un lugar privilegiado, el altar o santuario prehistórico.

Subimos por estas escaleras labradas en la roca.

Y llegamos a este altar - Santuario.

Santuario de Etxauri.

Paredes de Etxauri desde el Santuario.
Recorremos el balcón de los lirios, parece estar suspendido en el espacio y en el tiempo, ajeno al mundo, las vistas son impagables.

Contemplamos desde el balcón de los lirios...

La inmensidad del paisaje.
Abandonamos este lugar y nos dirigimos al callejón de las trampas, otro paraje sorprendente, de belleza exorbitante.

Descendemos del altar.

Y regresamos al sendero.

Que discurre por una pequeña selva.

Contemplando la magnitud.

Del callejón de las trampas.

Digno de una película de acción.
Salimos del callejón para recorrer una pared escogida por los escaladores por su orientación sur, para los días mas fríos.

Salimos del callejón de las Trampas.

Y continuamos bajo estas paredes soleadas.
Llegamos al final de esta pared y tendremos una buena panorámica del valle y regresamos sobre nuestros pasos para dirigirnos hacia “el Huso” y el refugio de escaladores.

Mirador del Valle.

Comenzamos el regreso.

Por el mismo camino.

Entre gigantes de roca.

Nos dirigimos al "Huso."

Avanzamos por este sendero.

Envueltos en verdor.

Ya vemos el geomorfo del Huso.

Nos acercamos al refugio de escaladores.

Al que se accede por esta escalera.

El "Huso " desde el refugio de escaladores.
Solo nos queda descender por la escalera y seguir el sendero de regreso al aparcamiento.

Descendemos del refugio.

Regresamos al sendero.

Y en poco tiempo llegaremos al aparcamiento.

POR : GERMATORE


